Ir al contenido principal

Las suposiciones

Tu peor enemigo son tus propios pensamientos, pero también pueden llegar a ser tu mayor aliado.

Cada día hacemos cientos de suposiciones, incluso muchas veces las hacemos sin ni siquiera darnos cuenta de ello.
Las realizamos sin ser conscientes de hasta que punto este tipo de pensamientos influencia nuestra vida.
Suponer implica hacer conjeturas sobre algo que no sabemos con certeza.
El principal problema de las suposiciones es que nuestro inconsciente da por sentado que son ciertas, no las cuestiona, las asume como una verdad absoluta cuando realmente se trata tan solo de una posibilidad dentro de un amplio abanico de opciones.
Es decir, que puede estar dando por válida una idea errónea generando así reacciones y emociones poco ajustadas a la realidad, pudiendo llegar a convertirse en una gran fuente de sufrimiento.
La tendencia a realizar suposiciones la encontramos en el diseño de nuestro cerebro, ya que éste está diseñado para tratar de garantizar la supervivencia. Por ello, odia la incertidumbre y trata de anticiparse al peligro sacando conjeturas y tratando de dar un sentido tanto al mundo que nos rodea como a las cosas que nos suceden en el.
Dado que la naturaleza de las suposiciones son pensamientos y que nuestra mente no puede dejar de pensar, dejar de presuponer resulta complicado debido a esta tendencia natural de buscar respuestas y explicaciones. Pero lo que si podemos hacer es aprender a cuestionar nuestras suposiciones incluyendo en el proceso nuevas perspectivas que puedan impulsarnos a sentirnos como deseamos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Inteligencia emocional

  "El ser humano a conquistado el raciocinio más que ningún otro ser de este planeta, pero el siguiente paso evolutivo debería ser la conquista de la inteligencia emocional" Habitualmente solemos referirnos a la inteligencia solo cuando hablamos del raciocinio, pero en realidad la inteligencia va más allá de los aspectos cognitivos tales como la memoria y la capacidad para resolver problemas, ya que en esencia las emociones forman parte nuclear de nuestra inteligencia. Cuando hablamos de inteligencia emocional, hablamos de la capacidad de comprender y gestionar, tanto nuestras emociones como la de los demás. Las emociones hablan de cómo nos sentimos en cada momento. Pero también son impulsos que nos llevan a actuar mediante programas de reacción automática ligados a la supervivencia, generando en nosotros sensaciones de rechazo, indiferencia o deseo. "Si no controlas tus emociónes no controlas tus decisiones" En ocasiones, las emociónes pueden llegar a s...
  Nuestros estados de ánimo son como barcos en el vasto océano de la vida, aveces a la deriva y otras estancados en aguas turbulentas. Sin embargo, no tiene por que ser así, también podemos tomar las riendas. La acción, incluso en pequeñas dosis, actúa como un timón que puede cambiar la dirección de nuestros sentimientos. Al tomar decisiones consciente que desafian la inercia emocional, rompemos el ciclo de pensamientos y comportamientos que perpetúan estados de ánimo no deseados. Y a través de estas acciones, desplegamos un poderoso proceso de cambio, transformando no solo la dirección de nuestros barcos, sino también la sensación en nuestro corazón mientras navegamos hacia estados de ánimo más luminosos y gratificantes.

La realidad

La realidad es un estado íntimo y único.  En el momento que la compartimos, tratamos de consensuarla con la realidad de otros.Pero para llegar a una realidad conjunta descartamos pequeños pedazos de la nuestra y aceptamos otros pedazos que nada tienen que ver con cómo lo percibimos. Podríamos decir que eso a lo que normalmente llamamos realidad,  es una mentira consensuada. Esto tal vez sucede porque nos han dicho que lo real es la verdad y que verdad sólo hay una.  Cada uno vive su propia realidad. Descubre la tuya y deja que esta te guíe sin forzarte a encajar en la realidad de los demás.