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Dolor emocional

Queremos no sufrir y para ello tratamos de apartar el dolor. Este comportamiento surge de creer que el dolor y el sufrimiento son lo mismo.
Al rechazar el dolor, adoptamos una actitud en la que nos quedamos orbitando a su alrededor  encadenándonos a su recuerdo a través del sufrimiento. El sufrimiento es un estado que te recuerda que tienes un dolor pendiente que necesita de tu presencia para ser disuelto. Es decir, que este estado en principio nace para incitarte a atravesar ese dolor, pero que al prolongarse en el tiempo se vuelve agotador.
Todos los estados son pasajeros por lo que mantenerlos más allá de su tiempo funcional resulta un gran gasto energético en el sistema de un individuo y deja de aportar resultados adaptados a su entorno.
El dolor es algo inevitable que tarde o temprano impacta en nuestra vida. Por eso es que no se trata de escapar del dolor para no sufrir sino que permitimos sentir el dolor para que no sea necesario activar el sufrimiento innecesario y de esta forma podemos dejar ir el dolor y restablecer nuestra vida.

Comentarios

  1. Me encanta leer las entradas, me quedo un rato pensando en lo leído y me voy volando a mil pensamientos. Gracias!

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  2. Me encanta leer las entradas, me quedo un rato pensando en lo leído y me voy volando a mil pensamientos. Gracias!

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